Schizoprenia

Entonces... si olvidamos nuestro origen se borrará nuestro ombligo, creceran flores en nuestras axilas y respiraran aire fresco nuestras piernas que juegan con los titiriteros teñidos de azul que brincan y se alborotan cual sanguijuelas cazadoras que vuelan por los aires de nuestra imaginación... voilá!

Dando tumbos por los tuneles de diamante aparece un hombre cobrando peaje, quien sabe cuanto cuesta un pequeño viaje al centro de tu cuerpo, sobre tu higado, mirando la bilis... desentrañandola... voilá!

1 comentario:

Luis Alberto dijo...

Así es, así. Me encanta este escrito, llegué por narrativa

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