Baudelaire y "La Beaute": Comentarios generales

Análisis y comentarios generales
La Belleza (La Beaute)




La Beaute

Je suis belle, ô mortels! comme un rêve de pierre,
Et mon sein, où chacun s'est meurtri tour a tour,
est fait pour inspirer au poëte un amour

Éternel et muet ainsi que la matière.
Je trône dans l'azur comme un sphinx incompris;
J'unis un coeur de neige à la blancheur des cygnes;
Je hais le mouvement qui déplace les lignes,

Et jamais je ne pleure et jamais je ne ris.
Les poëtes, devant de mes grandes attitudes,
Que j'ai l'air d'emprunter aux plus fiers monuments,
Consumeront leurs jours en d'austères études;

Car j'ai, por fasciner ces dociles amants
De purs miroirs qui font toutes choses plus belles:
Mes yeux, mes larges yaux aux clartés éternelles


La Belleza

Como un sueño de piedra soy hermosa,
¡Oh mortales!,
y mi seno que a todos por siempre torturó
ha sido hecho para inspirar amor a los poetas
tal como la materia, eterno e indecible.

Incomprendida esfinge, reino en azul;
el níveo corazón junto al blancor del cisne;
detesto el movimiento que desplaza las líneas
y jamás lloré como jamás reí.

Los poetas, delante de mis gestos altivos,
que parecen copiados de antiguos monumentos,
consumirán sus días en árida labor;

Que para fascinar a estos mansos amantes
tengo puros espejos que embellecen las cosas:
mis dos enormes ojos de eterna claridad.


“Pasión y casualidad pero también trabajo de carpintería, albañilería, relojería, jardinería, electricidad, plomería, en una palabra: industria verbal. La traducción poética exige el empleo de recursos análogos a los de la creación, sólo que en dirección distinta”. Con estas palabras introduce Octavio Paz sus Versiones y diversiones (1974), una teoría y práctica de la traducción poética. “Recursos análogos a los de la creación” comporta este trasplante idiomático, metamorfosis verbal, alquimia de la palabra, que a la luz de los dos paradigmas de la lírica en el siglo XX, Charles Baudelaire -en su versión al español- resulta una empresa de por sí ejemplificante, por no decir un hito en nuestras letras.
En la primera estrofa del poema, Baudelaire, juega sutilmente con las palabras, crea y nos introduce dentro de la metáfora, la cual posee un significado descriptivo, el trabajo de la industria verbal como bien dice Octavio Paz en su afirmación anterior. El tema es claro a la percepción del lector: la belleza, belleza que, ingeniosamente se va descubriendo a medida que leemos el poema a través del lenguaje descriptivo. Baudelaire demuestra buen manejo de imágenes poéticas: “como un sueño de piedra soy hermosa” que hace alusión a la belleza perpetua, que no es una belleza común porque ésta se encuentra en una quimera, dentro de un sueño… cuestión que la hace irreal, no física… la imagen de la piedra representa la permanencia, la permanencia de una belleza que solo existe en sueños. Hace alusión a su vez a los mortales dejando claro que se trata de una belleza propia de los dioses, fuera del alcance de la mano del hombre común. Las palabras de Baudelaire hacen rememorar que la belleza o la posesión de esta trae caos: “y mi seno que a todos por siempre torturó” como haciendo una especie de referencia a las luchas que se han llevado por la belleza, como la guerra de Troya que a su vez inspiró a tantos poetas, especialmente a los griegos, como Homero. Esta última afirmación que hago se sustenta si continuamos la lectura: “ha sido hecho para inspirar amor a los poetas” y continua de una forma filosófica, más de ese griego occidental: “tal como la materia, eterno e indecible”.

Cierra la primera estrofa y abre la segunda con una joya clásica de la literatura: la imagen de la esfinge y lo que esta representa, nuevamente sosteniendo mi afirmación sobre la influencia occidental en el tema de la belleza dentro del poema de Baudelaire. Luego el cambio rápido a la sensación que nos transmite el color azul y la aparición del cisne, una especie de tristeza y templanza como la visión del cisne postrado en el lago, imagen que luego vino a colmar a los modernistas. Juega otra vez con el tema del movimiento en su metáfora sobre las líneas, entiendo como si el poeta expresara su rechazo a la horizontalidad, a las líneas sucesivas que no significan nada, donde ninguna es especial, que una es igual a la anterior y la próxima igual a la siguiente… como es el hecho de jamás reír o jamás llorar, presencia del caos, la nada.

Se inicia la tercera estrofa con unas palabras que van dirigidas expresamente a los poetas, eternos perseguidores de la belleza, Baudelaire les hace una advertencia diciéndoles que sus esfuerzos por poseerla (a la belleza) terminarán siendo inútiles. Habla de si mismo describiéndose con actitudes soberbias, hace un símil sobre su persona y las estatuas clásicas que además de imponentes y bellas se mostraban como orgullosas. Luego continúa: “Que para fascinar a estos mansos amantes” a los poetas, luego sigue y termina: “tengo puros espejos que embellecen las cosas: / mis dos enormes ojos de eterna claridad” nuevamente una alusión sobre lo que se hablaba al principio: la belleza irreal seguida de una contradicción que a su vez se hace irónica cuando dice “ojos de eterna claridad” ya que justo antes habla sobre espejos que reflejan en ellos parece ser embellecido, imagen de ficción, de irrealidad… que se contradice con “eterna claridad” expresa una visión ficticia.

Por Alba E. Tirado Pérez
para Lectura Dirigida UCV 2004

4 comentarios:

Andres P. dijo...

Uffffffffffffffffffffffff excelente!

Cristina Gálvez dijo...

Hola amiga en que andas? no has escrito nada por aquí ultimamente.. bueh te entiendo eso llega como por temporadas. Dejame un coment en mi blog pa no sentirme tan solitaria!
ahh y sigue pendiente el Ling Nam antes de empezar oootro semestre, que espero nos caiga muy bien...
ahhh! ya te queda poco, no te vayaaaaasssss no sé qué haremos sin ti en el pasillo, todo será más aburrido.

Dreackmer dijo...

Del carajo!.. SALu2.-

Anónimo dijo...

...please where can I buy a unicorn?

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