1/1/11 - Capicúa

Primero de enero de 2011... cabeza y cola...

La palabra capicúa (en matemáticas, número palíndromo) se refiere a cualquier número que se lee igual de izquierda a derecha y de derecha a izquierda (Ejemplos: 212, 7.540.550.457). El término se origina en la expresión catalana cap i cua (cabeza y cola).

Esto me recuerda al simbolismo de la serpiente que se muerde la cola, que no es otra cosa que la eternidad, lo incluso, redundante. En muchos lugares hemos visto este símbolo, a veces lo vemos simular el infinito como el caso matemático, otros se refieren al "ouroboros". El símbolo del ouroboros representa el eterno renacimiento, pues sugiere que al fin le corresponde un nuevo comienzo en constante repetición; que el final de un camino o de un proceso significa siempre un nuevo principio; resulta una expresiva metáfora de una repetición cíclica que significa la circulación de los tiempos, el fin de los mundos y nuevas creaciones, del morir y del renacer, en síntesis, de la justificada esperanza.

El mito del ouroboros, contiene las ideas de movimiento, continuidad, la continuidad de la vida. Fue también usado en Egipto, tanto en los sarcófagos del Imperio Nuevo como en el Libro de los Muertos, indicando el curso cósmico en un tiempo infinito. Como símbolo de la eternidad fue adoptado también por la alquimia y la francmasonería, pero también se encuentra en el arte sepulcral cristiano, en el arte del Benín, en un sello de la Theosophical Society, el Codex Marcianus, y en el Book of Lambspring, entre otros.

La verdad es que "la capicúa serpiente que se muerde la cola" ha sido representada en muchísimas ocasiones en nuestra comtemporaneidad. Especialmente en el caso de las películas que recuerdo haber visto... como "El rapto" con Sandra Bullock, cuando el secuestrador la engaña mostrándole el símbolo de la serpiente y otro caso más irreal, si es que le podríamos llamar así, es el de la "Historia sinfín" la tapa del libro que lee Sebastían tiene el símbolo de la serpiente, en este caso, más extraño aún son dos serpientes entrecruzadas que muerden la cola de una y de la otra. Una especie de unión, en ese caso, la unión del mundo real y el mundo de fantasía.

No sólo el cine, también existe el simbolismo capicúo en la literatura venezolana, cuando Vicente Gerbasi habla de la noche eterna... "Venimos de la noche y hacia la noche vamos". Esta divina frase poética y venezolana ha sembrado debate en colegios, grupos y universidades... algunos quieren entender qué significaba realmente para el poeta, esos se parten la cabeza con interpretaciones que el mismo Gerbasi se llevó a la tumba. Pero es muy simple: "polvo eres y en polvo te convertirás" es la redundancia, es el punto finito del infinito mismo... partimos, recorremos un camino y regresamos al punto inicial. En este caso la noche y su significado, juegan un papel protagónico del cual no voy a hablar... tiene que ver con oscuridad, sexo y procreación como pecado.

Y ni hablar de todo lo que puede decirse sobre las serpientes, en la mitología atlante, egipcia, azteca, en los mantras, el cristianismo y hasta en el satanismo (en contraposición al pecado original). La serpiente que se muerde la cola y sus muchas representaciones, estuvieron, están y estarán entre nosotros, sí, por la eternidad.

En fin, 1/1/11 un año que termina y otro que comienza, capicúa eternidad.

Alba E. Tirado

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