La noche del olvido

Viejos papeles de baúl...

Sobre el oleaje sereno
se mojaban las puntas del plumaje
plumaje grisáceo, opacado
un plumaje que alguna vez fue blanco
puro, infinito, callado, calmado
joven y ciego.

Y en la ventana más alta
sólo quedaban las cenizas
de aquel incendio,
un incendio largo que apagó la tormenta
cuando ya la nada estaba dentro

El marfil pareciera estar presente
pero al igual que el plumaje
quemado, oscuro, sin utilidad alguna
parecía sostener algo de las bases
que aún yacían dentro de la mar

Y es que ya deje de ser musa de tus versos...
y ya para que quiero vivir si vivo muerta?
ya no hay cisne, no hay torre... no hay mar.
Simplemente no quiero estar

A.S

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